Te confieso, otra vez, que sigo esperando. Que no me di por vencida, que soy eterna, que te quiero a pesar de la inconstancia, de la lejanía, de lo no dicho, de lo triste que nos une. Que te espero en la distancia, aunque cerca, en el refugio de lo que alguna vez fuimos, de lo que somos.
Reconozco que soy otra, que ya no te miro con los ojos de antes. Ahora te encuentro, solo, real, lejos del sueño que inundo, de las manos entrelazadas, de los besos fríos. Ya no sos aquel príncipe marchito; ahora, verdad sin colores, estás solo vos. Sin tus ojos llenos de lágrimas, sin el abrazo partido, sin la historia perfecta. Vos, sin las manos atroces, las noches eternas y los ríos de dolor. Sin vos. Estás sin aquel que fuiste, el que amé. Estás sin el encanto del sueño del amor perdido, de la estrella encimada, del anillo a medida.
Estás, pero sin vos. Sin la luz que te dieron mis ojos, sin el embrujo. Sin la maravilla de saberme tuya, sin la magia de romper con todo. Donde estás, estoy. Te confieso, otra vez, que sigo esperando aunque sin anhelos, que no me di por vencida más no me arrastro. Sigo escribiendo tu nombre, alimentando quimeras y persiguiendo el mismo terco, eterno y simple sueño.
Ornella
4 comments:
Keep the dream alive.
Y qué carajo querés que diga, si es hermosamente triste lo que escribiste.
Como siempre, sobran las palabras.
Muy lindo es verdad...
La nena sigue creciendo
Hermoso Nena!
Cada dia que pasa mejor....
Te Quiero Muchisimo, ya extrañaba pasar por aca , leer y por que no llorar...
beso grande!
Post a Comment