Apr 2, 2009

Fue.




Jure que no iba a volver a sentirme así. Me di mi palabra. Dije que la felicidad se quedaba para siempre. Y no puedo mentir, acá está. No me había dejado del todo. Sigo entera, sonriente como esa mañana, inolvidable.

Sigo acordándome, eso sí. Hay momentos, personas y angustias que parecen seguir ahí. Y digo “parecen” porque realmente no están. Se fueron en algún trance perfecto. Algún factor, viajero e invisible, se los llevó. Esa voz que viene del exterior acaba de apagarse para siempre. Otra vez estoy a salvo. Y para siempre. Eterna, intemporal e interna. Encontré, en los brazos del viento, un refugio templado, feliz. Y no lo pienso dejar.




ChAPU

2 comments:

Muzza said...

Eterna, intemporal e interna. E intocable.

Unknown said...

Incondicional también. Porque amo esa palabra y es re yo. Fahh.