May 16, 2009

A mi manera.

Si aún sabiendo que mentías, me callé…
y me preguntas si te amé… ¿lo ves?
–Alejandro Sanz-


A mi manera, te regalé cada rincón de mi soledad. Llenaste los huecos más austeros y los dolores más calmos. Supliste las ausencias con tu encanto y dormiste tranquilo, enredado en mis brazos. Entrelazadas las manos y las sábanas, siempre. La costumbre de dormir del lado izquierdo.


Una lagrima, mitad triste y mitad dulce, cayendo por la mejilla izquierda (la misma que se apoya en tu abrazo, en tu sueño) me lleva, en recuerdos, a esa tarde lluviosa y apagada de aquel julio moribundo. Yo parada frente al altar de mi refugio. Bendito Santo que me acobijó en sus plegarias. “No lo saques de mi vida”- repetí sin cansancio, una y otra vez. Necesitaba respuestas y noches mejores, buscaba paz.


"If you are ever in a praying situation with Him: Be Specific! Include certain clauses. It's not enough to assume that if a person lives they'll be okay... Cause God has a wicked sense of humor. And even though he knows you mean more, he'll only give you exactly what you ask for."
-The Safety of the objects-



Casi dos años, de esa tarde oscura y nublada. Pasaron las nubes y los rencores. Muchas mujeres pasearon, tomadas de tu mano. La misma de la caricia justa, de la mirada triste. Son los mismos. Los brazos que abrazan, la boca que besa, el cuerpo fingiendo. Sigue intacto el chusmerío barato: Ella/s, unos días y yo. Se que alguna vez fuiste mi hermoso y mi príncipe, pero no consigo evocarte. Cada beso se amalgama con el resabio de tus deseos más perversos. ¿Por qué se oscurece el recuerdo de unos felices años de matrimonio cuando nos enteramos que el otro tuvo un amante durante todo ese tiempo?

El desamor viene gestándose hace meses, tal vez años. Cada uno de los recuerdos prohibidos vuelven, cada noche, a traerme esa imagen tuya que detesto, esa que odio. Ese mío tan distinto a aquél. Mi empeño de arrancarte de lo frágil y amargo de la vida, se volvió una promesa rota. Ya no te quiero, es cierto. Pero cuánto te quise. Todos los sueños que te soñaron alguna vez, están heridos de muerte.

Finalmente, me despido del amor que quebraste. De cada uno de los besos que anhelaron esa química. Me despido de la espera, del cuadernito que tiene escrito tu nombre más de mil veces. Me aparto del camino empedrado, de la subida constante y eterna, que sólo me brindó un sentimiento de vértigo y angustia. No me despido de vos, estás en mí y no puedo borrarte. Me despido, otra vez, de la ilusión, del amor y del futuro con vos.


Gracias Ismael. Gracias Schlink. Gracias Neruda.
Ornella

5 comments:

Mariano said...

muy feo el final
muy vida real
muy otras cosas :(

ppeeero soy tiquito para deprimirme
asi que keep going :)

Unknown said...

el que sepa ver y leer lo que el camino de la vida le pone delante sabra que sos unica.

te quiero pendeja!!

Anonymous said...

Qué andarás haciendo.

Gracias Ale Sanz.

Anonymous said...

.

Termina con una despedida.

Es venturoso, damita, ya que se despide quién emprende un camino.

noe mas said...

hace poco me despedí de "un yo con un él" así que comparto mucho de lo que dejaste acá...

buen post!