-es tan lindo saber que usted existe-
-Mario Benedetti- Hagamos un trato.
Repito tu nombre, incansablemente. Es necesario que hagamos ese trato, en el que yo pueda invocarte y vos, siempre, puedas huir. Que yo camine a tientas en la oscuridad de lo turbio y vos, siempre, sigas sonriendo a mi ocurrencia fugaz. Que yo, siempre ciega, te encuentre distinto. Que la incertidumbre, siempre, avive la chispa del deseo. De este anhelo. Incesante. A contramano.
Es necesario que busques, que ilumines tu pozo de nostalgias. Que el futuro, siempre, sea ese entrevero del porvenir añorado. Ese abrazo. Despojarte de lo amargo que te espía por la vida. Es el tiempo de agujas, mientras el cielo se desprende de esa tristeza atónita, vulgar, mundana.
Podes huir. “Aunque mi voz te espere sola en su azar”… Podes amar la soledad, el frío corazón y aprender otra piedad. Podes encogerte, despeñarte. Caer en el abismo. Seguir sumando ceros. Podes ser el árbol, enterrado, de los frutos más agrios. Podes escuchar otros diluvios y destrozar otros paraísos. Podes resentirte con la Teoría de conjuntos y la armonía empalagosa del amor.
Pero siempre. Siempre estarás a mi alcance. Siempre habrá coordenadas inalcanzables y deseos más profundos. Siempre estará mi trato, mi tregua. Siempre mis manos, para prender esa luz. Siempre mis ojos y mis sueños puestos en vos. Siempre estará la paz en mi piel sumándose a la tuya. Siempre la invitación a la lluvia chocando con los, siempre, sueños del cielo. Y siempre habrá un terrón de dulzura para mirarte a los ojos.
3 comments:
Muy lindo sin dudas...
un terron de dulzura...suena muy bien
Needles & Pins.
Como estamos chapu, el otoño te está poniendo mal amiga!
Saludos!
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