el camino y nada más;
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.
Son las reminiscencias de un pasado infructuoso que no viví. El dolor de lo oscuro y la antigüedad de los sueños. La dulzura de saberme feliz e inalcanzable. Aquellas imágenes imposibles de mi infancia que si existieron, dejaron un vaho errante y meditabundo del que nunca me desarraigué. Lo que se queda no tiene nombre. No hay descanso ni resultado ni luz ni opacidad. Sólo un viaje solitario sin punto de llegada. Siempre, más allá.
Quisiera estancarme, anclar en algún lugar. Que al fin un sueño cumplido me dure, me arrastre, entierre mis pies en la arena como el agua de mar. Que no haya más cielos estrellados de deseos que nunca llegan. Que no haya más pasión. Encontrarme en una esquina que no doble nunca, seguir siempre, sin avanzar equivocada por ese tiempo que pasa, que evita, que evade, sin piedad. Que no haya más despedidas. Se quede la voz ronca de la mañana vislumbrando el presente, omitiendo todo lo que pudo ser, y no. Olvidar el amor y encontrarlo. Permanecer invencible, inmortal, incondicional. No volver a sangrar.
Es un camino que no se bifurca; no me despide. La memoria contrayéndose para no pensar. Sin imaginar esos días lejos de acá.
Sin olvidar. Quisiera volver a caminar esos días felices en los que te inventé.
Ornella.
2 comments:
Me quedo con ....
Quisiera volver a caminar esos días felices en los que te inventé.
Chapu soñadora...never ending
Hola, chiquita, te eché de menos.
Me ha gustado mucho tu post, así que mereció la pena esperar. La clave de la entrada aparece en cursiva: "Que no haya más despedidas" porque que se vaya alguien querido siempre duele...
Un abrazo, Ornella.
V.
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