Las imágenes se suceden una tras otra. La luz roja incendiándolo todo. Un sinfín de recuerdos que se funden en uno sólo para convertirse en el placer de mi muerte, en eso inefable que no me atrevo a revelar. Una sonrisa tímida me mira, como si estuviera vagando en mi mismo infierno. Sólo yo sé que el mundo se está desvaneciendo a mí alrededor. Sólo yo puedo ver a la muerte acercándose. Sólo yo. Se arrima la voz paralizante junto a una certeza que mira de reojo mis ojos desorbitados y se anima a aniquilarme. Me atrevo a rezar. Descenso letal. La oscuridad bifurca mis sentidos y me arrimo a ese fin que sólo yo conozco y ese camino que me hace creer que no volveré a ser la misma. El mismo averno que aquél. El sonido del tambor me hace caer al abismo, los coros de la sirena son la invitación a morir. La tentación no resiste. Muero anhelando no despertar.
Ornella.
3 comments:
Hola, Ornella
Suenas tremendamente triste. Espero que fuera creación literaria y no un reflejo de tu situación actual. Escribe más a menudo, que echo de menos tus entradas en el blog.
Besos,
V.
Thanks for an idea, you sparked at thought from a angle I hadn’t given thoguht to yet. Now lets see if I can do something with it.
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